jueves, 17 de enero de 2008

romper la magia

Un par de noches atrás, después de cenar, me acomodo en el sofá y me dispongo a zappear un rato en busca de algo interesante. Me detengo en Antena 3, que está emitiendo "El Síndrome de Ulises". Reconozco que nunca he visto la serie, que no tengo ni la más remota idea del argumento ni conozco a los personajes. No fui capaz de hacer el ejercicio de ver el primer capítulo porqué no soporto al "Tito Rober"... es que, como diría Estopa, es superior a mi. El caso es que me quedo a ver la escena que tiene lugar. Se trata de una secuencia interior en la sala de estar de una mujer de mediana edad; un piso de clase media con una decoración que, seguramente, no ha evolucionado desde que la familia lo amuebló allá por el año 75. Hasta aquí, todo correcto. En ese momento suena el timbre, la mujer se dirige hacia la entrada y abre la puerta... hacia afuera!!! la puerta de la calle se abre hacia afuera!!! no doy crédito... ¿?¿? ¿Alguien ha visto alguna vez una puerta de un piso que se abra hacia el rellano? Yo no. Y era una puerta de la calle en toda regla; con su mirilla, su maneta y su tipica cadenita de seguridad (una cadenita que no tiene razón de ser en una puerta que se abre hacia afuera). Ante esta imagen, mi mente vuela... no puedo proseguir con el visionado de la serie... Se rompe la magia narrativa. A partir de ese instante, por ese "pequeño" detalle, resulta imposible que nos creamos cualquier cosa que pretendan explicarnos. Es como ver el conejo dentro de la chistera antes de que el mago lo saque... es como despertar de un plácido sueño por culpa de los tacones de tu vecina de arriba, que no deja de pasear de un lado a otro... es como estar escuchando tu canción favorita en la radio del coche y entrar en un largo túnel de montaña... seguro que ya me entendéis; son cosas que no deben pasar. Sería como ver al operador de cámara reflejado en un espejo cuando el niño del "Sexto Sentido" dice que, a veces, ve muertos...

martes, 15 de enero de 2008

el hachazo a corbacho

He leído en alguno de vuestros blogs diferentes críticas sobre el nuevo programa de El Terrat estrenado ayer en Antena 3: Peta-Zetas. Coincido bastante con algunos de vuestros comentarios: que es descafeinado, que los colaboradores carecen de espontaneidad, que Enrique del Pozo os despierta (a muchos) cierta antipatía... También se podrían destacar elementos positivos: un buen grafismo (careta incluída), un par de secciones prometedoras, un discurso que huye de la basura "paparazzística"... ya se ha hablado de todo esto, por eso yo quería centrarme en un aspecto ajeno a El Terrat y al equipo del programa: los cortes publicitarios.
Siempre que me resulta posible, intento no perderme el estreno de un nuevo programa (sobre todo en la franja prime). Con cada nuevo proyecto, la cadena hace una apuesta, mucha gente empieza un nuevo viaje (el equipo) y todos dependen de la audiencia (entre otras cosas) para que el barco llegue a buen puerto. Así pues, ayer no podía perderme el estreno de Peta-Zetas; bien sea por deformación profesional, bien sea por entretenerme/curiosear. Comienza el programa y me dispongo a verlo sin prejuicios y con una buena predisposición; hasta el primer hachazo de publi. Y digo hachazo porque es exactamente lo que fue. Tan sólo habían transcurrido unos 5 minutos de programa y entre un vídeo y el comentario posterior pegan un corte digno del trasquilador de ovejas más despiadado. Me quedé sin palabras; no hay peor trato para un nuevo proyecto que intenta hacerse un hueco en la discutida parrilla del late. Señores de Antena 3, programadores, directivos... qué clase de flaco favor es ése? ya no sólo a Peta-Zetas o su audiencia, sino también a quienes se anunciaban en ese corte. El acto invitaba a cambiar de cadena, o a apagar la tele, o a jugar a la wii... cualquier cosa, menos esperar los más de 10 minutos que duró la publi!!! Absolutamente vergonzoso. Antena 3 ya nos tiene acostumbrados a la ausencia de tacto colocando los cortes pero lo de ayer fue exagerado; y es que una vez reanudado el programa, al cabo de unos minutos, Corbacho da paso a publicidad con su correspondiente grafismo, sintonía y estructura de guión... una publicidad que, evidentemente, no se produce ya que tan solo hacía unos instantes que había tenido lugar. Sin palabras nuevamente. Una falta de respeto del tamaño del Pirulí a un programa grabado (lógicamente)... a un programa que se estrena!!! vergüenza ajena es lo que sentí.
Así que, desde aquí, no voy a criticar nada del programa... porque así no se hacen las cosas... y es por eso que, la mayoría de veces, los productos no sean dignos de elogio. A veces discuto este tipo de detalles con "colegas" de profesión que lo arreglan diciendo: "Pero eso no lo nota la gente en casa". No señores/as, se equivocan... se nota! lo notan! y aunque no fuera así, no es excusa... Seguramente si el cocinero del restaurante donde comemos cada dia escupiera en la sopa que nos sirve no lo notaríamos... pero así no se hacen las cosas, hombre!

deformación profesional

Hola a todos/as,
llevo casi una tercera parte de mi vida trabajando en televisión y son varios los motivos que me han empujado a crear este blog, con la intención de comentar (y compartir) las impresiones de programas, series, estrategias de parrilla, publicidad, curiosidades... y algunas anécdotas del oficio. Os invito a todos/as a ofrecer vuestro criterio, debatir sobre los diferentes espacios que os iré proponiendo, compartir vuestros blogs... y, por supuesto, a llevarme la contraria!
Últimamente he tenido más tiempo que de costumbre; tiempo para descansar, para ver más televisión... para reflexionar... para enfadarme... hasta que he decidido empezar con esta página para dar salida a (casi) todas mis elucubraciones y no saturar (tanto) a la gente que me rodea. Si os apetece, aquí os espero...